Diseño Prospectivo en Bibliotecas: Una Invitación a la Alucinación

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¿Cuántos de nosotros hemos imaginado el futuro de las bibliotecas?, tratamos de visualizar y explorar algunas alternativas tecnológicas como avance y desarrollo en el diseño de sus productos y servicios, imaginamos drones, robots, realidad virtual, realidad aumentada, inteligencia artificial, como artilugios innovadores que se integran de forma evidente, sustancial e inevitable al acceso y uso de la información como una experiencia personalizada de usuario.

Imaginamos un futuro alucinante queriendo pasar del papel a la pantalla y de la pantalla a la holografía en busca de extremo realismo, procuramos aproximarnos a escenarios posibles, al paso de la aceleración con profundas transformaciones en donde los retos y desafíos globales orienten la elección de futuros flexibles, en una estrecha relación entre la proyección del presente, sus implicaciones y la transformación de la realidad en una cúspide prolongadamente sostenible.

Tras meditar sobre estos escenarios y explorando un tanto la literatura científica, cabe destacar que el futuro no se puede predecir, por tanto, no existe, y para cuando exista ya será el presente. Bajo esta premisa es posible que podamos pronosticar no uno sino varios futuros alternos, que desde la base lógica y su propia realidad cada uno de ellos compitan por existir. Alcanzar estas proyecciones depende estrictamente de metodologías sistemáticas a partir de estudios del futuro, que como disciplina de las ciencias sociales nos permita decantar algunas irrealidades aparentemente absurdas pero necesariamente precisas en el marco de la verdad, construidas con base en su propio conjunto de hechos[1].

Con el interés de buscar traducir mis alucinaciones, me encontré con un proceso sistémico de diseño en la planeación estratégica organizacional, que permite consolidar la prospectiva con miras a visualizar el futuro deseable para las bibliotecas, para quienes queremos ahondar en ello nos costará decisión, voluntad, esfuerzo y dedicación ya que aún no hay conciencia sobre construir el futuro, menos de forma prioritaria, por el contrario, el entusiasmo está dirigido hacia el cumplimiento de objetivos a corto y mediano plazo. En tanto, el reto para nosotros es la búsqueda del camino que garantice experiencias de usuario en el marco de los futuros posibles, a través de la apropiación de metodologías fundamentadas en la prospectiva y su estudio responsable. 

Antes de avanzar, es necesario precisar que el diseño del futuro no es equiparable con el pensamiento de diseño (design thinking), este último pretende ofrecer soluciones circunstanciales presentes frente a una problemática específica centrada en el usuario en un corto y mediano plazo[2]. El primero es un método de anticipación sobre la incertidumbre del porvenir, es a largo plazo, no se centra en el usuario sino en varias incertidumbres, en los dos escenarios se concibe la innovación en diferentes líneas de tiempo, el primero (pensamiento de futuro) facilita el proceso para el segundo (pensamiento de diseño).  Dicho de esta forma y bajo los principios de la planeación estratégica, retratare una de las metodologías que nos permitirá integrar esos futuros posibles en el contexto de las bibliotecas. 

La descripción de esta metodología[3] se fundamenta en cuatro fases: 1) análisis del entorno para identificar señales del futuro en el presente, 2) identificación y elección de tendencias, 3) determinación de posibles escenarios y 4) prototipado. Para la primera fase, planteo el modelo de planeación estratégica prospectiva scanning[4], cuyo objetivo principal es analizar y escanear constantemente el entorno detectando las señales del futuro en el presente, este descubrimiento nos permite interceder en el presente con miras a formular múltiples escenarios como futuros desarrollos, el cuestionamiento latente es ¿cómo el futuro podría ser diferente y cuántas formas pueden detectarse?. Durante esta primera fase se emplean técnicas cualitativas y cuantitativas de investigación, se identifican patrones, valores y consecuencias de los cambios. 

Luego de detectar situaciones de cambio y nuevas realidades a partir de elementos clásicos de diagnóstico estratégico como matriz DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y oportunidades) y/o Pestel, se analiza la información actual de los  factores culturales, económicos, políticos, ambientales, sociales, tendencias del pasado y del presente, considerando además un análisis prospectivo a partir de hechos portadores de futuros (ej.: tecnologías existentes) y las rupturas como son los hechos trascendentales (ej.: pandemia). Recolectando esta información se daría paso a una segunda fase, identificación y elección de tendencias.

Las tendencias son un mecanismo social que regula la selección de consumo de las personas según sus comportamientos y expectativas, impulsarlas puede orientar la dirección del futuro. Ocasionalmente son confundidas con variaciones coyunturales de tiempo, por ello es necesario fiarse de estudios de tendencias elaborados por expertos. En el contexto bibliotecario sugiero tener en cuenta la colección de tendencias que se encuentran detalladas y en constante actualización en el centro para el futuro de las bibliotecas de la American Library Association (ALA), algunas de estas son[5] inteligencia artificial, trabajo colaborativo, impacto colectivo, gamificación, nativos digitales, privacidad, robots, drones, entre otras.

Posteriormente para la fase tres, mezclamos dos métodos para la creación de escenarios posibles, aplicamos alguna variación del método Delphi (uno de los más usados en las encuestas a expertos) y el método de los impactos cruzados, esta sumatoria ayuda a las bibliotecas a prever la toma de decisiones en desarrollos futuros, es preciso pensar en escenarios probables, escenarios deseables y escenarios posibles. 

Estos escenarios brindan la posibilidad de explorar desarrollos del futuro en el contexto bibliotecario, no como predicciones sino con una base sólida validada en la información recogida previamente entre la fase uno (entorno) y la fase dos (tendencias), determinando cómo influyen y contribuyen en el panorama, en sus necesidades y en lo deseable. El éxito de este proceso depende de la objetividad durante el proceso de análisis, la empleabilidad de cajas de herramientas y la toma de decisión frente a cómo se abordarían esos posibles escenarios. Y como el objetivo es acercarnos al diseño prospectivo y tomar acción, existe un estudio de futuros escenarios elaborado por la Association of College and Research Libraries – Asociación de Bibliotecas Universitarias y de Investigación (ACLR) (Pensando en el futuro para los bibliotecarios académicos: educación superior en 2025) en donde a partir de instrumentos de recolección de información exponen sus resultados con 26 posibles escenarios para bibliotecas académicas, entre estos «Un título universitario para cada ciudadano», «Rotura del monopolio del libro de texto», «Veo lo que ves», «Fuera del negocio» o «La longevidad es la nueva salud», desde mi punto de vista algunos de estos adaptables a otro tipo de bibliotecas. 

Finalmente entramos a la cuarta fase, prototipar. Esta fase no se limita a diseñar y representar productos para validar la exploración de experiencias de usuarios, lo que se pretende es construir modelos de la realidad de estos escenarios, para provocar el pensamiento sobre el futuro, obtener información y resultados entre la brecha de dónde nos encontramos en el presente, qué tenemos hoy y la simulación sobre este futuro creado. 

Luego de documentar y obtener los resultados con base en las cuatro fases de la metodología descrita, se diseñan las estrategias prospectivas para alcanzar la realidad, estos posibles escenarios deben ahora incorporarse en la planeación estratégica organizacional, esto no solo nos conlleva a contemplar diferentes desarrollos futuristas, sino que además nos prepara para afrontar la incertidumbre. 

Esta es mi invitación a la alucinación, una alucinación metodológica de diseño prospectivo en el contexto bibliotecario.

Referencias

[1] Dator, J. (2017). Introducción a los estudios de futuros, Cuadernos del Centro de Investigación en Economía Creativa (CIEC), (47), marzo, México: Centro de Diseño, Cine y Televisión.

[2] Universia.es. (abril 2020). La metodología Design Thinking y sus orígenes. Consultado el 3 de abril de 2021 en  https://www.universia.net/es/actualidad/actualidad.orientacion-academica.que-design-thinking-como-aplicarlo-educacion-1154003.html

[3] Narvaez, A. Design futures: pensar futuros estratégicos es la más poderosa arma en tiempos de cosas imposibles, (Julio 7 de 2016). Consultado el 02 de abril de 2021 en: https://medium.com/uncommon/design-futures-pensar-futuros-estrat%C3%A9gicos-es-la-m%C3%A1s-poderosa-arma-en-tiempos-de-cosas-imposibles-ec17e7bc3edb

[4] Pascual, N. Laboratorio futuros deseables. Scanning: el escaneo o exploración sistemática del entorno y contexto de la organización. Consultado el 3 de abril de 2021 en: http://futurosdeseables.es/scanning-escaneo-exploracion-sistematica-entornocontexto/#:~:text=El%20escaneo%20del%20entorno%20o,futuros%20relevantes%20para%20la%20organizaci%C3%B3n.   

[5] ALA (American Library Association / Library of the future): centro para el futuro de las bibliotecas, (2021). Tendencias. Consultado el 3 de abril de 2021 en  http://www.ala.org/tools/future/trends
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